El Queen Mary 2 es el trasatlántico más extraordinario jamás construido. De proa a popa, es un palacio flotante dotado de espacios extraordinarios: opulentas zonas públicas, lujosos restaurantes, salas de baile, teatros y salones. Incluso dispone del único Planetario que existe en el mar. Cada uno de sus detalles remonta a la edad dorada de los viajes oceánicos, y a la vez, proporciona una de las más modernas experiencias de crucero. Sólo en un mundo como éste, se hace posible un nuevo cuento de hadas en el mar: es un lugar donde la gente corriente puede experimentar durante una o dos semanas la ilusión de sentirse miembros de la realeza, lo cual explica por qué este majestuoso buque causa tanta expectación dondequiera que vaya.